Guía

Cómo organizar una despedida de jubilación en el trabajo, paso a paso

Una buena despedida no necesita un gran presupuesto: necesita algo de antelación, una persona que coordine y que quien se jubila sienta que esos años contaron.

Seis semanas antes: equipo y fecha

Elegid a una o dos personas que coordinen y confirmad con la empresa la fecha de su último día. Lo ideal es que la despedida sea esa misma semana, para que pueda venir gente que ya no trabaja allí: antiguos compañeros, jefes de otras épocas.

Cuatro semanas antes: lista de invitados y regalo

Haced la lista pensando en toda su trayectoria, no solo en el equipo actual. Es el momento de decidir el regalo, sobre todo si es algo que lleva tiempo preparar, como un álbum, un vídeo o un libro con recuerdos.

El sitio y el formato

Una comida o una cena es lo más habitual, pero no la única opción.

  • Un almuerzo en el propio centro de trabajo, para que nadie se quede fuera.
  • Una cena en un restaurante con un pequeño acto antes del postre.
  • Un vino al final de la jornada, más informal, si el grupo es grande.

El discurso

Breve y concreto: cinco minutos bastan. Mejor tres anécdotas reales que una lista de cualidades. Si habla más de una persona, repartíos las épocas para no repetiros, y dejad siempre un hueco para que la persona homenajeada diga unas palabras si quiere.

Mantener la sorpresa

Usad un grupo de mensajes en el que no esté, pedid a la familia que os ayude con fotos antiguas y no dejéis nada impreso a la vista. Si necesitáis su presencia en una hora concreta, una excusa de trabajo suele funcionar.