Guía

Qué regalar a un compañero que se jubila: ideas que de verdad se recuerdan

Una jubilación cierra treinta o cuarenta años de vida. El regalo que se recuerda no es el más caro, sino el que demuestra que esos años importaron a quienes los compartieron.

Antes de elegir: tres preguntas

Merece la pena hacerse tres preguntas antes de abrir el bote. ¿Qué le gusta hacer fuera del trabajo? ¿Qué va a echar de menos? ¿Y qué le diríais si tuvierais un minuto cada uno? La tercera suele dar la mejor pista: casi todo el mundo tiene algo que contarle a quien se va.

Regalos para disfrutar de lo que viene

Son los que miran al futuro: tiempo libre, aficiones, viajes. Funcionan bien cuando conocéis sus planes.

  • Una experiencia: una escapada, una cata, entradas para algo que siempre quiso ver.
  • Material para su afición: herramientas, una bicicleta, un buen equipo de pesca o de fotografía.
  • Un curso de algo que tenía pendiente: idiomas, cocina, pintura.

Regalos para recordar lo vivido

Son los que más emocionan, porque hablan de la persona y de los años compartidos. Requieren algo más de organización, pero se guardan para siempre.

  • Un álbum con fotos de su trayectoria, pedidas a compañeros de distintas épocas.
  • Una caja de cartas escritas por quienes trabajaron con esa persona.
  • Un vídeo con mensajes grabados, para proyectar en la despedida.
  • Un libro con su biografía, escrita a partir de los recuerdos de compañeros, familia y amigos.

Cómo organizarlo sin agobios

Lo más difícil no es elegir, sino coordinar a mucha gente sin que se entere. Nombrad a una persona que lleve la voz cantante, abrid un grupo aparte en el que no esté y poned una fecha límite clara para aportar dinero, fotos o mensajes, al menos dos semanas antes de la despedida.

Si el regalo incluye recuerdos de otras personas, pedidlos concretos: no «escribe algo bonito», sino «cuenta una anécdota de cuando empezó» o «qué aprendiste de él».

¿Cuánto gastar?

Depende del grupo. Una aportación de entre 10 y 30 euros por persona es lo habitual en muchas empresas; con veinte o treinta compañeros da para un regalo muy cuidado. Mejor un regalo hecho con cariño entre todos que muchos pequeños por separado.